viernes, 15 de marzo de 2013

Cónclave la elección de un nuevo Pontífice.

Desde que fallece el Papa o declina su mandato hasta la nueva elección, esta todo definido por reglas y costumbres.



1 Se queda en situación de interregno o sede vacante. El gobierno queda en manos del Sacro Colegio Cardenalicio. No pueden tomar decisiones importantes ni alterar las normas electorales del cónclave. Siendo el nuevo papa el que ratifique todo lo anterior a su elección. Todo lo que afecte a bienes materiales queda en manos del cardenal camarlengo.

2 A partir de este momento se reunen las congregaciones. La particular esta formada por el camarlengo y otros tres cardenales electores. La preside el cardenal decano. Siendo una de la funciones de la Congregación General el determinar la fecha de inicio del cónclave.

3 Se prepara el cónclave. El número de cardenales electores está claro ninguno de ellos deberá superar los 80 años desde la muerte del anterior para optar al puesto, pero si con derecho a voto. Se considera "lugar del cónclave" no solo la Capilla Sixtina sino también la Casa de Santa Marta, donde se alojan los cardenales, el trayecto, todas las capillas que hay entre ambos puntos y los jardines vaticanos próximos. Nadie no autorizado podrá entablar relación con los cardenales, ya sea, por televisión, radio, prensa, teléfonos móviles incluso internet. Un equipo de técnicos hacen un barrido para detectar micrófonos.



4 Primera Misa. La Congregación General decide el día en que se celebra, por la mañana, la misa Pro eligiendo Papa, para pedir la iluminación divina. Asisten todos los cardenales, electores o no y preside el cardenal decano (Sodano).

5 Comienza el Cónclave. El mismo día, por la tarde, los cardenales se encaminan en procesión desde la casa de Santa Marta hacia la Sixtina. Van de rojo con bonete del mismo color y rosquete blanco. Entonan las letanías de los santos. Al llegar a la Sixtina cantan el "Veni creador spiritus" y juran guardar secreto de todo. El maestro de Ceremonias Pontificas pronuncia la frase "Extra omnes!" (fuera todos y se cierran las puertas, que estan vigiladas por la Guardia Suiza.



6 Votaciones. Normalmente se hacen cuatro cada día, dos de mañana y dos por la tarde, hasta que uno de los candidatos logra dos tercios de los votos. Cada cardenal escribe en una papeleta que lleva la leyenda "Eligo in súmmum Pontificem" el nombre de su elegido con letra clara pero no identificable. Cada uno la lleva hasta el altar, donde tres escrutadores controlan que la papeleta, dos veces doblada, sea introducida en una urna o cáliz tapado con un plato. El votante pronuncia una larga fórmula ritual. Si un cardenal no puede levantarse a votar por estar enfermo o impedido un escrutador lo recogerá. Si el resultado no arroja mayoría de dos tercios para nadie, las papeletas se cosen todas con aguja e hilo y se queman en la famosa estufa. Se añaden sustancias químicas para que el humo sea negro. Hay previstos descansos y reflexiones conjuntas si no se ha llegado a un acuerdo en los días 5º,7º y 9º, no contemplándose la abstención de los electores.



7 Elección. Cuando un candidato logra la mayoría de dos tercios el decano del Sacro Colegio, convoca a la Sixtina al secretario del Colegio  y al maestro de Celebraciones Litúrgicas. Ante ellos, preguntan al elegido si acepta su designación. Si la respuesta es afirmativa, le interroga todo ello en latín, sobre el nombre que desea llevar en el futuro. Cuando lo dice, es tradición que todos los cardenales rompan en aplausos y se levanta acta. A partir de ese momento ya es papa en pleno derecho.

8 Sala de las Lágrimas. El nuevo Papa es conducido a la sacristía de la Sixtina, conocida como sala de lágrimas porque es muy frecuente que los elegidos rompan allí a llorar a causa de la tensión. Los sastres Gammarelli están allí con tres sotanas blancas preparadas, de diferentes tallas. Hay unas monjas que, en caso necesario hacen arreglos de urgencia y también un barbero por si hace falta.



9 Primera bendición. El nuevo Papa regresa a la Sixtina vestido de blanco y con la estola pontificia sobre los hombros. Se sienta en el trono que hay ante el altar y todos los cardenales pasan ante él, en dos filas, uno por uno, para presentarle sus respetos y besarle la mano. Luego se canta el Te Deum laudamus. 

10 Fumata blanca. Las papeletas de la elección, cosidas, se introducen en la chimenea con sustancias químicas que producen humo blanco y tañen las campanas.




11 El balcón. El cardenal protodiácono aparece en el balcón de la loggia centrale que da a la plaza de San Pedro y pronuncia la célebre frase: Annuntio vabis gaudium magnum: habemus papam!, ya continuación el nombre del elegido, poniendo el término cardinalem antes de su apellido. Del balcón cuelga un tapiz con el escudo del papa anterior. El nuevo pontífice sale al halcón precedido por una cruz procesional y acompañado entre los órdenes de los obispos, presbíteros y diáconos. Pronuncia sus primeras palabras como pontífice e imparte la bendición Urbi et Orbi. Dando así comienzo el reinado del nuevo Papa.



Y eso es todo, espero os guste pues a mi es algo que me llama bastante la atención de como es un Cónclave.

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